Valentín: ¿amigo o no tan amigo?

Ya ha pasado el día de los enamorados, el día de San Valentín. Esta ocasión puede llevarte a sentir presión por tener un detalle con tu pareja. Pero ¿en algún momento te has parado a pensar porque sientes esta necesidad y qué factores humanos te llevan a comportarte de esta manera? ¿Qué relación tiene esto con la seguridad?

Son varios los componentes que te pueden llevar a este comportamiento, en este tipo de fechas señaladas; San Valentín, las rebajas, el Black Friday… Algunas de ellas son producto de la presión social, el efecto manada y las creencias colectivas que nos inculca la sociedad en la que crecemos. Estos factores te afectan en muchos sentidos y pueden llegar a perjudicar y suponer un factor de riesgo para la cultura de seguridad de una organización.

Para que veas a lo que me refiero te pongo un ejemplo: hace más de veinte años, había ciertas empresas que a pesar de que los requisitos de seguridad exigían al empleado llevar cierto equipo de protección individual, como, por ejemplo, un casco de seguridad, muchos de los empleados no se ponían el casco cuando no estaban siendo observados, especialmente por la noche. En este caso el efecto manada influye, ya que, si nadie se ponía el casco… ¿por qué ibas a ponértelo tú?, con el añadido de que posiblemente tus compañeros te ridiculizasen y te excluyesen por no hacer lo mismo que ellos…

Otro ejemplo, para ver como este tipo de efectos puede influir en la seguridad industrial, es el número de personas que sufren problemas de audición por no llevar protectores auditivos cuando estos suponen un requisito a cumplir para evitar este tipo de consecuencia. Una razón para el incumplimiento de esta regla, puede ser la creencia colectiva de que los efectos del ruido no tienen el impacto que realmente tienen. La trivialización de este riesgo es una de las razones por la cual hay tantos afectados. 

En un artículo del American Journal of industrial medicine, el autor John J. May, nos explica que el ruido en la industria es la causa principal de la pérdida de la capacidad auditiva, dentro del sector industrial.

Te invito a desafiar estos efectos a los que nos vemos sometidos de muchas formas, y reflexionar por qué hacemos cosas cómo regalarnos algo mutuamente en fechas indicadas por las creencias colectivas. Los detalles siempre sientan bien y no hace falta que la sociedad nos recuerde cuándo tenerlo y cuando no ¡El amor, tanto propio cómo el que sentimos por otras personas, se debe celebrar cada día!

C.H.

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