Resiliencia y error humano en los Juegos Olímpicos

Ayer comenzaron los juegos paralímpicos de Tokio con una gran ceremonia de apertura, yo todavía estoy recordando la apertura del pasado julio que realizaron en los JJOO ante menos de 1000 asistentes ¿la viste?

La ceremonia de apertura de los juegos olímpicos es un espectáculo que se sigue a nivel mundial cada cuatro años y del que soy un gran aficionado. Para mí representan perfectamente la cultura del país local y su relación con el deporte.

En cada uno de los juegos, el país organizador diseña algo para que sea inolvidable y se le recuerde por ello, pero no me voy a poner melancólico contándote los mejores momentos de todas las que recuerdo.

Yo que soy una persona apasionada de los videojuegos, los animes  y los superhéroes me esperaba algo relacionado con esto en los recientes juegos de Tokio, por ejemplo, una carrera de relevos entre Eevees y Pikachus, pero no, la sorpresa llego por medio de Hiro-Pon, artista local de comedia muda, integrante de la Garmarjobat Company, que junto con el dúo de pantomima Masa y Hitoshi (Gabez), Minami Daisuke y Matsumoto Ryo, realizaron una representación de los pictogramas de los 50 deportes que concurrían en Tokio.

El origen de los pictogramas es de los anteriores juegos de Tokio (1964), que se uso para facilitar la identificación de los deportes ya que la tipografía japonesa no era reconocible para el mundo occidental.

Aquí, los organizadores quisieron dar un golpe de efecto y en este 2021 prepararon la representación de los pictogramas (que por cierto, es la primera vez que están animados) en directo, por medio de los actores que te he dicho más arriba (Hiro-Pon, Minami Daisuke y Matsumoto Ryo).

Aquí podría haber terminado estas líneas, pero durante su representación ocurrió algo a lo que estamos muy habituados, el error humano. Alrededor del segundo 47, cuando estaba en la representación del décimo deporte (bádminton) se le cae la “raqueta”. En una performance en la que cada movimiento tiene un tiempo, llegar tarde al siguiente puede hacer que descuadre todo. Lejos de influirle, rápidamente vuelve a adecuarse al tiempo necesario y acabar con éxito los casi 5 minutos de representación.

Me llamo mucho la atención que su representación no se viera afecta, cuanta gente conozco que no habrían dejado de pensar en eso y no hubieran puesto el foco de atención en lo que es importante en ese momento. Aunque he de decir que me hubiera encantado ver su cara o haber podido tomar alguna variable fisiológica para saber como su cuerpo (cerebro y corazón) reaccionaron a esa situación. Puso en juego toda su resiliencia.

En el deporte cometer fallos está a la orden del día, pero esos errores suelen poder arreglarse o no tienen grandes consecuencias, lo mismo eso en tu trabajo no pasa y un error podría resultar en consecuencias con mayor impacto. Pero, cualquier fallo sin grandes consecuencias te animo a que actives tu resiliencia.

Te dejo el vídeo de la actuación por si no lo viste y puedas disfrutarlo.

R.A

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*