Liderazgo femenino: un estilo de liderazgo en auge

¿Por qué las empresas son cada vez más proclives a fomentar el liderazgo femenino?. Hoy, queremos celebrar el 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, con un artículo en que destacamos aquellos puntos clave que marcan los estilos de Liderazgo Femenino.

Según el Foro Económico Mundial a día de hoy, las mujeres representan menos del 50% de los líderes en los distintos sectores industriales. En industrias como la energía, minería o manufactura los puestos de liderazgo cubiertos por mujeres apenas alcanzan el 20% del total.

Existe una gran variedad de estilos de liderazgo, que identifican a todos los géneros, pero de manera general, las mujeres tienden a contar con unas características comunes, que marcan un estilo de comportamiento propio. La presencia de mujeres en los equipos directivos conlleva, un mayor compromiso social y un estilo de liderazgo más participativo.

Estos son algunos de los factores que caracterizan el liderazgo femenino:

Tendencia a comportamientos cooperativos: de manera natural, el trabajo en equipo es más fluido y productivo. Es más probable que generen entornos de trabajo saludables y sepan gestionar a las personas de su equipo.

Orientación al logro de las personas: Su capacidad social y su perspectiva empática, mueven a la líder a trabajar por potenciar el logro en los demás, sin perder de vista el objetivo de negocio marcado.

Mayor predisposición al cambio: Por lo general, las mujeres muestran una mayor tendencia a la innovación, siendo capaces de asumir y gestionar los distintos cambios a los que se enfrenta una organización a fin de evolucionar.

Capacidad de cambio de tarea: Como ya hablamos anteriormente en el post multitask, la mujer no es “multitarea” y el hombre “monotarea”, lejos de la realidad y según demuestran estudios neurocientíficos, la velocidad para alterar la atención es mayor en mujeres que en hombres. Por ello, la líder es capaz de gestionar las distintas situaciones que enfrenta con agilidad y efectividad en entornos de cambio constante.

Capacidad de gestión emocional: no solo hablamos de conocer y gestionar las emociones individuales, sino que el estilo de liderazgo femenino se caracteriza por percibir de manera más exacta las emociones, o estados emocionales de las personas del entorno, y ser capaces de adecuar el estilo comunicativo a cada situación.

Estas características marcan las diferencias del estilo de liderazgo femenino, no son una verdad absoluta, ni se quiere transmitir que todas ellas se cumplan en la totalidad de los casos. Pero sí muestran cómo cada paso por la equidad de género en el liderazgo supone un gran avance evolutivo como personas y como sociedad.

Desde Martin Brainon, queremos promover el entrenamiento en liderazgo en todos sus estilos y variantes, sin limitaciones de género, edad u origen.

AE

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