¿La Inteligencia Artificial es el futuro de la ciberseguridad?

La Inteligencia Artificial o IA, es un área que ha experimentado un creciente desarrollo desde sus inicios, como por ejemplo, en el ámbito de la ciberseguridad.

El término Inteligencia Artificial, surge en 1956, donde John McCarthy lo acuña por primera vez, definiéndola como la ciencia e ingeniería de hacer máquinas inteligentes. Se trata, por lo tanto, de la combinación de una serie de algoritmos, planteados con el propósito de crear máquinas que presenten las mismas o mayores capacidades que las del ser humano.

Existen diferentes tipos de IA actualmente, los cuales, se pueden englobar en las categorías descritas a continuación:

  • Sistemas que piensan como humanos. Son capaces de automatizar actividades tales como la toma de decisiones, la resolución de problemas y el aprendizaje. Un ejemplo serían las redes neuronales artificiales.
  • Sistemas que actúan como humanos. Es el caso de los robots, como por ejemplo el primer robot presentador de noticias en China.
  • Sistemas que piensan racionalmente. El objetivo consiste en lograr que las máquinas puedan percibir, razonar y actuar en consecuencia. Los sistemas expertos se engloban en este grupo.
  • Sistemas que actúan racionalmente. Son aquellos que, teóricamente, tratan de imitar de manera racional el comportamiento humano, como por ejemplo los agentes inteligentes.

ciberseguridad

La Inteligencia Artificial tiene la capacidad de aprender de las incoherencias o los errores, en este sentido, se aplica en la predicción e identificación de amenazas reales en el mundo virtual. A medida que pasa el tiempo, los ciberataques se vuelven cada vez más automatizados y difíciles de detectar, por lo que las prácticas de ciberseguridad, simplemente, no pueden mantenerse al día.

La cantidad de datos para analizar es desorbitada, por ello, la integración de la IA y el aprendizaje automático, pueden ayudar a los profesionales encargados de la ciberseguridad a identificar en menor tiempo los riesgos y evitar los problemas antes de que ocurran. Los dos tipos de esquemas de ciberseguridad que predominan actualmente son, los definidos por analistas y los definidos por máquinas.

Los esquemas definidos por los analistas, aplican protocolos y reglas creadas con base a la experiencia de especialistas humanos en el tema. Existen limitaciones ante nuevas amenazas que no habían sido detectadas con anterioridad.

Por otra parte, los protocolos de seguridad definidos por máquinas corresponden principalmente a tecnologías como Machine Learning y Deep Learning, mediante las cuales, es posible detectar patrones de comportamiento en las redes y predecir ataques futuros. El principal problema reside en los falsos positivos.

Como vemos, ambos esquemas presentan limitaciones,  por lo que, la receta completa para el éxito de la ciberseguridad, según la recomendación del Laboratorio de Informática e Inteligencia Artificial del MIT, es que se debe optar por una combinación de expertos humanos y sistemas de IA para crear una estrategia de defensa óptima.

Por ello, mientras se investiga la neurociencia para integrar de forma real la máquina y la mente sin problemas, aunque los avances actuales de la IA son limitados. La gran capacidad de optimización de recursos que aporta esta tecnología al campo de la ciberseguridad, puede ser clave para evitar un aumento de los riesgos y minimizar las consecuencias a las que las empresas y los usuarios se enfrentan.

V.A

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