La implicación de las personas en una organización segura y fiable

Hoy en día la gestión proactiva de la seguridad, calidad y medio ambiente está a la orden del día en las organizaciones con altos requisitos de seguridad y calidad; y estarás de acuerdo conmigo que para que exista esta proactividad se hace necesario un alto grado de implicación.

Numerosos estudios demuestran que, creando un entorno de trabajo saludable, en donde sus miembros están implicados, se logran mejores resultados empresariales, las organizaciones mejoran, aumenta el sentimiento de pertenencia de los empleados… Pero… ¿Cómo lo puedes lograr?

Posiblemente cuando te he hablado de implicación, te haya venido a la mente empresas vanguardistas como Google, Facebook o Twitter. Empresas en las que se trabaja en azoteas, se cuenta con masajistas en las áreas de descanso o se juega al ping pong en las reuniones… Pero no. La implicación de los empleados no es exclusiva de las grandes multinacionales tecnológicas. Las empresas con fórmulas de trabajo más tradicionales también pueden contar con empleados felices e implicados. Con vuestros recursos y cambiando, ligeramente, vuestra forma de trabajar, también podéis impulsar esa implicación y compromiso de los trabajadores.

Para comenzar quiero recalcarte que hay muchos colectivos que están implicados en las actividades de una empresa: empleados, directivos, accionistas… por ello hay que tener en cuenta que las acciones llevadas a cabo influyen a todos los niveles y a todos los colectivos de la empresa, la organización es un sistema vivo interrelacionado.

En estas líneas que te escribo hoy, para delimitar el marco del que te estoy hablando, me voy a referir al individuo, al fin y al cabo, son las personas las que componen una organización. ¿Dónde está la clave del éxito?

Para responder a esta pregunta cito una frase de W. Edwars Deming “People support what they help create”. Es decir, la gente apoya lo que ellos ayudan a crear.

Para ello facilitar la comunicación, y la entrada de ideas y aportaciones en todos los niveles es fundamental. Por ejemplo, un trabajador que ha participado en un cambio organizativo lo adoptará como suyo, y esto ayudará a su sentimiento de pertenencia e implicación en la organización y en este caso será un embajador de ese cambio organizativo.

Si a esto, le sumas el ingrediente de que el trabajador se sienta valorado… tienes un trabajador implicado. ¿Y cómo se valora a un trabajador?

Volvemos al mismo punto… la comunicación es el factor clave para la implicación: escucha sus opiniones, ten en cuenta su trabajo, hazle saber que se le considera una pieza clave en el engranaje de tu equipo. No por tener una nómina hace que una persona se sienta valorada, hay que felicitar el buen desempeño de tus compañeros. Y es que, ¡a todos nos gusta que valoren nuestro trabajo!

¿Y tú? ¿Estas implicado en tu trabajo? ¿Qué puedes hacer para mejorar la implicación de tus compañeros?

M.G.

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