EL PODER DE LAS PREGUNTAS

 

¿Cómo las madres pueden saberlo todo? Cuando era una niña, alucinaba con que mi madre siempre supiera si me había tomado la merienda, si me había lavado los dientes, si me había peleado con mis hermanos, vamos que lo sabía ¡TODO!

Siempre me decía que lo veía en una bola mágica de cristal y yo, que además flipaba con el mundo de lo mágico, pensaba “Tengo que encontrar esa bola como sea”. Me pasé la mitad de mi infancia revolviendo armarios, mirando en rincones y buscando la dichosa bola, que por supuesto nunca apareció, ni tampoco ningún Diminuto (menuda estafa de dibujos animados).

Cuando fui adulta mi madre me explicó, que para saber lo que había hecho, sólo tenía que usar las preguntas y que simplemente eso, le daba toda la información necesaria para saber qué hacía.

Ahora que yo soy madre, me doy cuenta del maravilloso y potente poder que tiene una simple pregunta. Te da la oportunidad de conocer información y además eliminar supuestos sobre los que nos basamos a la hora de tomar decisiones. Pero lo que es mejor, funciona igualmente con adultos! Y no hace falta decirles que tienes una bola mágica…

Animo a todo el mundo a ser más preguntón, sin ser un tostón claro. Las preguntas son una herramienta estupenda si se sabe usar adecuadamente. ¿Cuántas preguntas has hecho hoy?

Un saludo!

 

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