Entre departamentos, ¿cooperación o competencia?

La cooperación entre departamentos de una misma empresa aún es posible a pesar de los precedentes.

Nuestra sociedad nos ha educado para ser competidores natos. En nuestro mundo proyectar una imagen de éxito lo es todo, pero no es posible destacar o sobresalir si no estamos por encima de alguien, si somos considerados mejores, más válidos, si no existe la comparativa.

¿A cuántos certámenes, exámenes o concursos nos hemos presentado con el deseo de ser el número uno? En cambio, cuando hablamos de cooperación, quizá hasta a nivel inconsciente la idea se asocie a actividades como los hobbies o beneficencia.

Si haces memoria podrás comprobar que estos dos ejemplos seguramente lleven tu hilo de pensamiento a campañas para recoger alimentos, rechazar la violencia, u otras causas sociales.

Quizá este sentimiento sea más bien una cuestión geográfica, ya que podemos aplicar todo lo descrito anteriormente a Occidente.

En Oriente en cambio, podemos observar un tipo de sociedad mucho más unida como conjunto, con un sentimiento de participación, de pertenecer a algo más grande, donde el individuo y sus deseos o necesidades quedan en segundo lugar por un bien común.

Hoy quiero hablarte del impacto que ambos tienen en un área de nuestra vida que nos afecta directamente y donde pasamos la mayor parte del día e incluso de nuestra vida: la empresa, o más concretamente, la cooperación entre departamentos.

cooperacion entre departamentos

Según Francisco Capella, de IJM Actualidad:

Cooperar es actuar con, por o para otro u otros, para el beneficio mutuo de las partes o del conjunto si se trata de un grupo: los colaboradores se coordinan de algún modo, ajustan sus conductas, trabajan juntos o dividen el trabajo, se ayudan mutuamente.

Competir es actuar contra otro (u otros) para conseguir algo exclusivo o excluyente, que cuando uno lo consigue no está disponible para el resto: uno gana y otro pierde, y en casos de competencia destructiva ambos pueden resultar perdedores netos.
Si no competimos contra, valga la redundancia, nuestra competencia, terminaremos quebrando posiblemente.

El estudio y la mejora de los productos, precios y servicios deben ser constantes para mantenernos en el ruedo.

A nivel particular, dentro de una empresa el individuo debe luchar por ascender, demostrar su valía y que esta sea recompensada.

Pero el caso de la cooperación entre departamentos es muy distinto cuando hablamos de la relación que tienen entre ellos.

Para empezar, el factor competición desaparece ya que sus cometidos y objetivos suelen ser si no completamente distintos, comunes, lo que inevitablemente lleva a una cooperación directa o indirecta.

Hay empresas, como algunas del sector Banca, donde la cooperación entre departamentos se fomenta, tanto a nivel grupal de cooperación interdepartamental, como la cooperación particular de miembros de distintos departamentos.

Pongamos un ejemplo:

Si Javier tiene un problema concreto que afecta al desarrollo de una de sus labores para completar un proyecto, pero se trata de un problema en una materia que el desconoce o no domina por completo, puesto que su departamento pertenece a Marketing y tiene una duda sobre el desarrollo de los límites en las ventas de empresas de Sudamérica.

Para ello, se pondrá en contacto con Alberto, experto en el área que forma parte del departamento de Límites y Créditos, en concreto con el área de América y Sudamérica.

Aunque de forma natural podría pedirle ayuda, y seguramente este se la daría sin mayor problema, el propio Banco fomenta esto de tal forma que si Javier solicita la ayuda de Alberto y este se la da, al fin de esto Javier podrá dar parte a los superiores de ambos de la buena voluntad y la ayuda de Alberto, y esto repercutirá no solo en la percepción que sus compañeros tienen de él, creando buen ambiente laboral, si no de sus propios jefes.

Ellos, llegado el momento, recopilarán no solo el buen hacer anual de Alberto en su puesto, si no todas aquellas veces que prestó ayuda a otros compañeros de otros departamentos.

A pesar del estigma competitivo que la sociedad ha generado en nosotros, cada vez son más evidentes los beneficios de la colaboración entre departamentos o personas, ya sea a nivel profesional o personal. Crear una cultura constructiva en tu organización utilizando como herramienta el espíritu colaborativo puede ser tu ventaja competitiva, ¿Irónico? Yo creo que no.

Y tú, ¿crees que podrías aplicar alguna forma de cooperación entre departamentos de tu empresa?

VdC

 

 

 

 

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