Cómo lograr conversaciones eficaces

¿Quieres conocer cómo mejorar tu capacidad de influir mediante las conversaciones? ¿Quieres ser capaz de generar un cambio en tus colaboradores con mensajes claros? ¿Qué importancia tiene el cómo se digan las cosas para generar impacto? ¿Qué herramientas existen para cambiar comportamientos mediante una conversación? 

Pese a que aprendemos a hablar desde bien pequeños y a comunicarnos casi desde que nacemos, hoy en día sigue siendo una de las mayores áreas de mejora de los trabajadores en cualquier puesto. 

No podría empezar a hablar de la comunicación sin recordar a Paul Watzlawick y sus leyes de la comunicación. En su libro La teoría de la comunicación humana nos explica las 5 leyes básicas en las que se centra la comunicación. 

Ahora me centraré solamente en la primera: “Es imposible no comunicar”. Esta afirmación, que puede parecer falsa, demuestra que todo lo que hagamos, o no hagamos, comunica algo sobre nosotros. Si ante un suceso extraordinariamente positivo de un compañero, nadie dice nada, ¿cómo sabrá él que lo que ha hecho está bien? 

Pero, también tiene la otra visión, si se hacen las cosas de forma incorrecta, y en muchos casos, de forma peligrosa, pero nadie llama la atención se está comunicando que ese comportamiento es aceptable. 

Teniendo en cuenta este axioma, todo lo que hagas influirá en tus compañeros, por lo que mi primera recomendación es que si quieres influir se coherente, es decir, que lo que digas, pienses y hagas esté alineado. De esta forma podrás mostrar que te parece correcto y que no. 

Además si alineas Pensamiento-Acción-Palabra tus mensajes serán claros y coherentes, por lo que podrás generar el cambio, siendo ejemplo de comportamiento, y por lo tanto, haciendo en todo momento lo que esperas que otros hagan.

Otro elemento importante en la comunicación es cómo se digan las cosas, aquí podemos tener en cuenta la segunda ley de Watzlawick “Cada comunicación implica un aspecto de contenido y otro de relación, condicionando el último al primero”. Hay frases que depende del tono y quién te las diga, las interpretarás de forma diferente. Por ejemplo, “vaya documento has hecho” si va acompañado por una sonrisa y una palmada, puede ser un mensaje de “buen trabajo”; pero si se acompaña con una cara triste y un gesto de muñeca, no significa que haya sido tan bueno.

Para poder acompañar a vuestros compañeros en el proceso de cambio de comportamiento existen cuatro herramientas principales: Feedback, Refuerzo Positivo, Conversaciones de Coaching y Corrección; pero de ellas te hablaré en otra ocasión. 

Para finalizar me gustaría conocer tu respuesta a la siguiente pregunta ¿qué hiciste la vez que mejor te sentiste comunicando? 

R.A. 

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