¿Cómo afecta Google a nuestra memoria?

¿Alguna vez te has parado a pensar si las tecnologías pueden afectar a nuestros procesos mentales? Pues lo cierto es que la respuesta es un rotundo sí.  A lo largo de la historia, cada innovación tecnológica ha provocado cambios en nuestro cerebro, desde la aparición de la escritura hasta la integración de las redes sociales en el día a día.

Es ya conocido por todos, que el cerebro es un órgano con la capacidad de poder modificarse a lo largo de toda la vida, es moldeable, tiene neuroplasticidad. Esta capacidad, relacionada con que nuestra anatomía responda a los estímulos del ambiente en el que se encuentra, nos permite evolucionar como especie, unas veces a mejor y otras no tanto.

La memoria, es la propiedad esencial de todos los sistemas neuronales y nos permite almacenar, recuperar, aprender y modificar información. Este proceso complejo y esencial, se basa en la capacidad de poder almacenar dicha información en diferentes tipos de almacén, lo que se conoce como Teoría Multialmacén. Evidentemente, procesar y organizar toda esta información requiere un esfuerzo y un consecuente gasto energético, y como ya sabes, tenemos un cerebro muy ahorrador que busca gastar lo menos posible.

En consecuencia, cada vez que identificamos una fórmula para ahorrar en un proceso mental, hacemos uso de ella y en el caso de la memoria tendemos cada vez más a ello. Antes de que internet y Google formaran parte de nuestra vida, delegábamos el esfuerzo de retener y recordar, por ejemplo, en la persona de nuestro grupo que considerábamos más sabia. En la década de los 80, el profesor D. Wegner denominó a este concepto memoria transactiva, así, tendemos a despreocuparnos de aprender y retener conocimientos si hay otra persona en el grupo que lo puede hacer por nosotros. La delegación de la memoria personal trae múltiples beneficios, como el ahorro energético, la optimización de la resolución de problemas o la mejora en la toma de decisiones grupales.

Es muy probable que a día de hoy puedas pensar, que es una pérdida de tiempo aprenderse las capitales del mundo o las reglas básicas de la física, cuando con un simple click las tienes a tu alcance.

Internet, funciona como un gran cerebro digital que a diferencia del nuestro, simplemente almacena información pero no la elabora, no la reconstruye, sólo la ordena, almacena y recupera. Este elemento, afecta sobre todo a nuestra memoria del trabajo, la que utilizamos a la hora de realizar una actividad y que algunos autores también denominan memoria a corto plazo.

La navegación por internet supone una actividad de multitarea constante que produce interrupciones en nuestra atención sostenida y focalizada, esto a su vez, rompe nuestro ritmo de pensamiento, nos resulta casi imposible con tanta interrupción mantener la atención. El problema real, es que esas interrupciones son deseadas, nos suponen una recompensa, el email de un compañero, el wassapp con un video gracioso, etc.

Los estudios parecen mostrar, que las tecnologías están modificando nuestro cerebro para mejor y no, me explico, procesos como la multitarea, la clasificación de información o las habilidades visoespaciales están mejorando, pero aspectos como el pensamiento reflexivo o la atención se están viendo afectadas.

Centra tu atención en cada tarea que estés haciendo, limita las interrupciones al máximo y no abuses de hacer varias cosas a la vez, tu memoria te lo agradecerá.

NA

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